El partido entre los Rockies de Colorado y los Red Sox de Boston se convirtió en el centro de atención de la MLB cuando se desató un altercado en la parte alta de la cuarta entrada, protagonizado por los jugadores Cal Quantrill y Reese McGuire.
La tensión comenzó cuando el lanzador derecho de los Rockies, Cal Quantrill, logró un elevado al centro de McGuire para terminar la entrada con un corredor en tercera. En ese momento, los Rockies estaban al frente con un marcador de 8-2, y la amenaza de los Red Sox se disipó tras conseguir dos bases sin outs, anotando solo una carrera.
Después de la jugada, Quantrill levantó su rodilla derecha, apretó los puños y lanzó un grito de celebración. Aunque Quantrill afirmó que su grito no estaba dirigido a McGuire, este último pareció sentir la provocación y se mostró claramente ofendido. La situación escaló rápidamente, con una discusión animada entre ambos jugadores, que llevó a la intervención de Jacob Stallings, receptor de los Rockies.
El conflicto provocó que los bancos y bullpens se vaciaran, generando una tensa confrontación que, afortunadamente, se dispersó sin mayores consecuencias. El mánager de los Red Sox, Alex Cora, señaló que Quantrill y su equipo ya tienen un historial de enfrentamientos, recordando incidentes anteriores con Rafael Devers en Cleveland en 2021 y 2022.
“Creo que esto ha estado sucediendo en su contra por un tiempo”, comentó Cora. “Comenzó con Raffy en Cleveland. No fue gran cosa. El chico es un buen lanzador. Hizo un buen trabajo. No sé qué se dijo. Al final, los entrenadores hicieron su trabajo, se separaron y terminaron ese juego. Eso era lo que teníamos que hacer.”
La fecha del 24 de julio parece tener una historia cargada de emociones para los Red Sox, recordando también el 20° aniversario del famoso altercado entre Jason Varitek y Alex Rodríguez, en el que el lanzador Paul Quantrill, padre de Cal, también tuvo un papel destacado.
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