El béisbol es un deporte lleno de momentos históricos y hazañas asombrosas, pero uno de los hitos más impresionantes y recordados es el día en que Bob Feller, conocido como "Rapid Robert", se convirtió en el primer lanzador en la historia de las Grandes Ligas en lanzar una pelota a una velocidad de 100 millas por hora (mph).
Bob Feller nació el 3 de noviembre de 1918 en Van Meter, Iowa. Desde temprana edad, mostró un talento innato para el béisbol, y su brazo derecho demostró ser una auténtica maravilla. Su habilidad para lanzar con una velocidad asombrosa llamó la atención de los cazatalentos de las Grandes Ligas, y a la temprana edad de 16 años, firmó un contrato con los Cleveland Indians.
Feller hizo su debut en las Grandes Ligas el 19 de julio de 1936, a la edad de 17 años, convirtiéndose en uno de los jugadores más jóvenes en jugar en las Grandes Ligas. Pero lo que realmente dejó boquiabiertos a los fanáticos, compañeros de equipo y oponentes fue su impresionante velocidad en el lanzamiento.
En una era en la que las mediciones precisas de la velocidad no eran tan comunes como lo son hoy en día, Feller se convirtió en una sensación por su capacidad para lanzar a velocidades increíbles. A lo largo de su carrera, alcanzó y superó las 100 mph en múltiples ocasiones. Su velocidad no solo era impresionante, sino que también le otorgó una ventaja competitiva significativa sobre los bateadores.
Feller fue conocido por su entrega feroz en el montículo y su estilo agresivo de lanzar. Durante su carrera de 18 años con los Cleveland Indians, acumuló numerosos logros, incluyendo ocho selecciones al Juego de Estrellas, tres títulos de efectividad, y lideró la liga en ponches en siete ocasiones.
Su capacidad para mantener una velocidad de lanzamiento tan excepcional a lo largo de su carrera es aún más impresionante. A medida que envejecía, muchos lanzadores ven disminuir su velocidad, pero Feller continuó siendo un lanzador temible.
En 1962, Bob Feller fue honrado con la elección al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, Nueva York. Su legado como pionero en la velocidad del lanzamiento y su impacto en el juego son innegables. A lo largo de su carrera, Feller lanzó tres juegos sin hits y 12 juegos con al menos 10 ponches.
Bob Feller no solo dejó una marca imborrable en las Grandes Ligas, sino que también inspiró a generaciones de lanzadores que aspiraban a seguir sus pasos y alcanzar la velocidad legendaria de 100 mph. Su nombre siempre será sinónimo de velocidad y excelencia en el béisbol, y su contribución al deporte nunca será olvidada.
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